Las pequeñas y medianas empresas manufactureras europeas enfrentaban una paradoja: los sistemas MES disponibles en el mercado estaban diseñados para grandes empresas, con costos de licencia e implementación prohibitivos, tiempos de despliegue larguísimos y una complejidad que requería equipos IT dedicados. Los desafíos específicos incluían:
- Los MES tradicionales requerían instalaciones invasivas, cableado dedicado y modificaciones significativas a la infraestructura existente, con costos y tiempos insostenibles para las PYMES.
- Las empresas con modelo productivo Job Shop tenían necesidades específicas que los MES estándar, diseñados para la producción en masa, no podían satisfacer adecuadamente.
- La falta de competencias IT internas en las PYMES hacía imposible gestionar sistemas complejos y monolíticos.
- El paradigma Industria 4.0 requería la conexión de las máquinas industriales, pero las soluciones disponibles estaban fuera del alcance de la mayoría de las PYMES.